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7 November 2011

El mundo hoy

Encontré esta imagen que me pareció interesante. Es un muy buen resumen de cómo esta el mundo hoy.

No se de donde salio la originalde esta imagen , pero merecido credito a quien la haya pensado y dibujado.

30 September 2011

9-11

Antes de que termine septiembre quería postear sobre uno de los grandes eventos de la historia mundial. Hace 10 años caían las torres gemelas en el centro de Nueva York. En facebook me aburrí de leer como cada uno se acordaba de lo que estaba haciendo ese día. Algunos me preguntaron que hacia yo. El 11 de septiembre del 2001 y el 9 de abril del 2003 son días que recuerdo vividamente y que tienen mucho y nada que ver entre si. 
Aquí esta mi historia, lo que yo viví y sentí esos dos días, comparando escenarios, recordando. No se cuantos van a leer esta historia completa, es larga y a veces se hace tedioso leerla en la compu.  De antemano pido disculpas por los horrores de gramática que quizás encuentren en el camino. Para los que se animan acá esta:

La muerte
Por: R. Schneider


Año 2001:
Apretó fuertemente el embrague con mi mano izquierda mientras en sincronía pateo el cambio de la moto, rebajando de sexta a quinta, de 170 Km/h a 140, de cuarta a tercera, de 140 Km/h a 80. La moto ruge como una leona herida. Suelto el embrague rápidamente y repito la acción, paso de de segunda a primera. La moto ruge nuevamente, pero mas suave, ahora mas coordinada con la velocidad con la que ingreso al pasto seco de invierno que cubre el estacionamiento de atrás del hospital. El que se reserva para los empleados. La escarcha sobre el pasto cruje bajo el peso de la moto. Un sonido casi imperceptible, tapado por el latido del corazón de mi caballo metálico. Apago el CD player que tengo en mi campera, que conecta a los audífonos en mi casco. La voz de Andrés Calamaro muere a media canción “Me arde, me arde, es tarde para curarme, me arde, me quema, dejé la sangre en la arena…”
A pesar de ser septiembre continúa el frío intenso. “Que frío de mierda” pienso mientras bajo de la moto, tieso luego de un recorrido de 25 kilómetros a las 6:00 a.m. y con 2 grados bajo cero de temperatura. Con un giro de mi mano derecha le corto la vida a la moto. Queda en silencio. Mientras me saco el casco, la bufanda, y las dos camperas observo como el aire gélido golpea contra el calor intenso del motor y se eleva el vapor sobre el tanque de nafta de color negro metalizado y sobre el asiento del mismo color. El gorro de lana me lo dejo. Todavía estoy con la cabeza rapada. La pelada fue un regalo de mis amigos para festejar la culminación de mis días de estudiante de medicina.


Año 2003:
Apretó fuertemente el embrague con mi pie izquierdo mientras que en sincronía rebajo el cambio de la 4x4, tercera a segunda. La 4x4 hace poco ruido. De 40 km/h voy a 20. Suelto el embrague rápidamente y repito la acción, paso de segunda a primera. La 4x4 es lenta, el motor diesel ronronea mientras la maniobro sobre el pasto seco, bañado por el sol tropical que despierta detrás del centro de salud. Queda regulando como un rinoceronte entre la maleza. Grande e imponente. Aplasta el pasto seco, sediento bajo sus enormes ruedas. Apago la radio de onda corta. La voz pedante del interlocutor de la BBC, de pesado acento inglés británico muere.
Es abril y el calor agobiante continúa, como todo el año. “Que calor de mierda” pienso mientras bajo del vehículo, tieso luego de un recorrido de 125 kilómetros a las 6:00 a.m. y ya con 32 grados de temperatura. Con un giro de mi mano derecha le corto la vida al motor. Queda en silencio.
Me acomodo la camisa, ya mojada de sudor. El aire caliente crea espejismos de agua en la distancia. El polvo que levanté en el camino flota en el aire, por arriba del techo del vehículo que una vez supo ser blanco. Me saco el gorro y me seco el sudor de la frente. Me ato el pelo con una goma para que no me caiga sobre la cara. No tengo donde cortarme el pelo, está largo. Soy médico en África.


Año 2001:
El aire tibio dentro del Hospital me pega en la cara cuando abro la puerta. El pasillo con baldosas claras y limpias resplandece. Me dirijo a los cambiadores. Hay muy poca gente en los pasillos. Algunas enfermeras levantan la mano en saludo cuando paso por sus estaciones. Sus uniformes están inmaculados, blancos, a pesar de haber estado trabajando toda la noche. Sus caras cansadas, con ganas de terminar su turno y volver a sus hogares, aún sabiendo que, en la mayoría de los casos, al llegar todavía tendrán que prepara el desayuno a sus familias, despertar a sus maridos y llevar los niños a la escuela antes de poder descansar.


En el vestuario me saco el buzo, la camiseta, el pantalón. De mi mochila saco un pantalón claro, camisa azul oscura y guardapolvo impecable, bien planchado, blanco como la escarcha que está afuera. Me visto de prisa. Entran Fernando, Pablo y Esteban. Nos saludamos cordialmente, un toque en el hombro, una palmada en la espalda. Pablo está hablando de un programa en la TV que miró anoche “… y el tipo ve como se llevan su auto en un tren. Casi los mata a los que operaban la grúa. El tren se iba con el auto arriba. El tipo le dice- no, señor, ese tren se va para Jujuy, no vuelve más. El tipo a los gritos diciéndole- Hijo de puta, pará el tren, cada vez más caliente. Empieza a darles patadas a los tipos que operaban la grúa hasta que por fin salen a decirle que era todo una joda, que no se preocupara que el auto ya volvía.” Pablo se atraganta de la risa, le falta el aire y le caen lágrimas de los ojos. Nosotros también nos reímos del infortunio del tipo del auto y de cómo no se había dado cuenta que era todo un chiste elaborado, una joda.


Año 2003:
El aire en todos lados es igual, caluroso, seco. Me agacho para entrar a la choza que es el centro de salud. El piso de barro está seco, polvoriento. No hay cambiadores, pero no lo necesito porque ya estoy vestido, listo para afrontar el día. Están los pacientes afuera, esperando desde la madrugada. No hay lugar adentro para que se sienten. Los enfermeros están atendiendo los primeros pacientes. Me saludan con una sonrisa, me dan la mano, se los ve felices a pesar de haber estado trabajando toda la noche. Sus caras reflejan el cansancio, están con ganas de terminar su turno, pero acá no hay turnos, son sólo ellos, 7 días a la semana 24 horas al día. En sus casas son otros los que le dan de comer a sus hijos, los que trabajan en sus cultivos de subsistencia. No hay escuela para sus niños.
Me estiro la camisa arrugada, un poco manchada. Busco el estetoscopio. Joao, Jose y Mateus están charlando. Paran de hablar un instante para saludarme, me tocan el hombro, me dan una palmada en la espalda. Mateus está contando sobre un ataque a su aldea la noche anterior “…y el tipo les dice- no, por favor, lleven mi dinero. Pero los tipos lo ignoran. Le pegan un culetazo en la sien con el AK-47. Le gritan- Hijo de puta, vos no nos decís lo que nos llevamos o lo que no, nosotros hacemos lo que queremos. Lo patean y lo dejan casi muerto al costado del camino.” termina diciendo Mateus. Nadie se ríe. “¿Nadie le vino a decir que era una joda después de hacerle eso?” pregunto yo, sarcástico. Mateus, Joao y Jose me miran. “No es una joda doctor, es la realidad,” dice Mateus.


Año 2001:
A las 6:30 a.m. estamos todos en la salita de residentes de cirugía. Residentes e internos todos con ojos pesados, caras de recién levantados. El jefe de cirugía nos hace presentar los casos que atendimos el día anterior. “En la pieza 302, el Señor Gonzáles, 55 años de edad ingresa el día de ayer con un cuadro de fiebre, dolor subcostal derecho, náuseas y vómitos…” digo yo… “en la ecografía se detectan una vesícula inflamada y sombra de piedras múltiples. Se lo ingresa a cirugía a las 16:30…” sigo hablando, nadie me mira, algunos parecen dormitar mientras sigo con el monologo “… evolución estable, sin fiebre durante la noche.” Termino. Le toca a Fernando presentar su paciente ahora. Nadie lo mira, dormito mientras Fernando hace su monologo.


Año 2003:
A las 6:30 a.m. estamos todos sentados en el suelo bajo un árbol de mango. Todos con ojos pesados, caras de no haber dormido en semanas Yo les hago presentar a los enfermeros los casos que atendieron el día anterior. Joao presenta primero, “Anoche ingresa el paciente llamado Rubén, lo ubicamos debajo de la ventana que da al sur. No sabe su edad. Nació antes de la independencia así que tiene por lo menos 30 años. Ingresa con fiebre, dolor debajo de las costillas del lado derecho, náuseas y vómitos…” continúa Joao “…leí el libro de texto que trajo el doctor y para mi que era una vesícula inflamada, probablemente ya rota” Joao continúa con su monologo, nadie lo mira, algunos parecen dormitar mientras sigue con su monologo “Le dimos antibióticos y anti-inflamatorios para enfriar el cuadro, pero durante la noche falleció.”
Le pido a Mateus que presente su caso. Mateus empieza. Nadie lo mira, cierro mis ojos mientras Mateus hace su monologo.


Año 2001:
“Vos y Pablo vaya a curar a Alfredo,” nos dice el jefe de residentes. “Cuando terminen se vienen para cirugía que necesito ayuda con la colonostomía de hoy y después hay un par de vesículas para hacer.” Pablo y yo salimos de la salita y nos dirigimos al piso de arriba. Caminamos sobre las baldosas color crema, relucientes. Vamos a la pieza 308, la pieza donde está internado Don Alfredo, el abogado. Don Alfredo fue operado de una fractura de fémur en otro Hospital. La cirugía no evolucionó bien. Estuvo postrado muchos días, en ese Hospital no lo cuidaron, no lo rotaron regularmente. Se le fue formando úlceras por presión, escaras, en las caderas y glúteos. Cada vez más grandes, cada vez más podridas. Finalmente la familia lo trajo a este Hospital con la esperanza que se le pueda hacer algo.
Don Alfredo está dormido. Después de una gran mejoría la semana pasada se nos vino en picada. No responde más a los antibióticos que le estábamos dando. Hicimos cultivos de las escaras y cambiamos por tercera vez de esquema antibiótico, pero no parece funcionar. Don Alfredo se nos está escapando. Preparo la jeringa con la meperidina mientras Pablo organiza las cosas que necesitamos en la mesita de curaciones. Gasas, amuchina, gasas yodadas, gasas cubiertas con antibiótico amarillo, tijera, bisturí, perita para hacer lavajes, bandejas arriñonadas.
Don Alfredo se despierta medio desorientado. Cuando enfocan sus ojos nos mira. Tiene una sonrisa apenas perceptible, triste “Buen día muchachos, parece que ustedes viven acá en este Hospital, están todo el tiempo encima mío.” Hace una pausa y continua “No se porque siguen con esto, yo ya estoy terminado, no da para más. Hoy no estoy bien.” Nos dice.
Lo miro a Don Alfredo. Hace 3 semanas que todas las mañanas y todas las tardes lo curamos. Don Alfredo, el abogado, reconocido y admirado luego de una exitosa carrera de 40 años. Llora de dolor cuando lo curamos a pesar de la meperidina, a pesar de que tratamos de ser lo mas delicado y cuidadoso posible. Arde, duele, más de lo que nos podemos imaginar. El no está más en control, está postrado en la cama. Le inyecto 3ml de meperidina en el suero. Me siento al lado de su cama. Le tomo la mano, le digo que va a estar bien, que todos estamos intentando hacer lo mejor que se puede para que se reponga pronto. Le cuento que ayer la vi a su nieta, la Yanina con sus 4 años, corriendo las palomas en el parque del hospital. “Cuando esté mas grande va a tener que sacar la escopeta para mantener a los chicos alejados,” le digo. El sonríe, está cansado, la meperidina está haciendo efecto. Me suelta la mano y me dice, “Esta es la ultima vez que me curan, así que hagan un buen trabajo chicos.”
Pablo me mira de reojo, está preocupado. Lo miro, no nos decimos nada. Don Alfredo espera el dolor con los ojos cerrados, quieto en la cama. Empezamos a limpiar la escara de la izquierda, un hueco más grande que mi puño cerrado. Hay que cortar más músculo necrótico, negro, podrido. La escara de la derecha está peor aún. Limpiamos, desbridamos. A Don Alfredo se le caen las lágrimas, le duele mucho pero no hace ningún sonido. Ya no nos putea como lo hacia la semana pasada. Finalmente terminamos. Dejamos los instrumentos ensangrentados apilados sobre la mesa. Don Alfredo parece dormido. Nos acercamos con Pablo. Le tomo la mano, Pablo lo llama despacio “Don Alfredo, ya terminamos, nos vamos. ¿Necesita alguna cosa?’” El abre los ojos, “Gracias chicos por cuidarme estas tres semanas. Van a ser buenos médicos ustedes.” Le doy un beso en la frente antes de salir del cuarto, no se porqué, es la primera vez que lo hago.
Vamos de prisa a cirugía, son las 8:30. Nos cambiamos, nos lavamos, entramos. Sostenemos clamps, pasamos tijeras, miramos, nos preguntan cosas, se enojan cuando no sabemos. Después de la cirugía nos dejan cerrar el tejido subcutáneo y la piel. La instrumentista se enoja porque usamos mucha sutura y somos lentos.


Año 2003:
“Jose y yo vamos a atender la mujer que entró recién con el bebé que no quiere salir,” les digo a los enfermeros. “Después de ver a los pacientes que están esperando se vienen para la salita de curaciones así me dan una mano con los partos y las suturas que hay que hacer allá.”
Jose y yo entramos en la choza, los pacientes están acostados en colchones que se apoyan sobre el piso de barro. En el fondo de la choza, detrás de una cortina y sobre la mesa de madera esta acostada Teresa. Teresa madre de 6 niños. Teresa entró en trabajo de parto hace 18 horas en su casa ubicada a 6 horas de caminata de este centro de salud. Cuando las parteras tradicionales vieron que el bebé estaba totalmente atascado dejaron que la familia la traiga con la esperanza de que pudiéramos hacer algo por ella.
Teresa esta totalmente exhausta, el bebé inmóvil dentro de su vientre. El estetoscopio de Pinar revela que el bebé tiene un débil latido cardíaco, demasiado lento e irregular. Le digo a José que prepare un suero y se lo de ahora mismo. Le pido a otro enfermero que me traiga todo el instrumental que tenemos disponible. El corre a buscar la olla a presión donde esterilizan todo el instrumental quirúrgico. La presión arterial de Teresa cae, está solo semi-conciente. No hay sangre para pasarle. La anestesia que tenemos no sirve para hacer una cesárea, menos con la presión como la de Teresa. El Hospital está a 125 Km. de distancia, por lo menos 3 horas de viaje en las condiciones que están las rutas. Teresa se nos va. Al bebé tampoco le va nada bien.
Le agarro la mano, le susurro en el oído en portugués quebrado por mi miedo y frustración que todo va a estar bien, que aguante. Teresa no me escucha, la presión sigue cayendo. Le doy un beso en la frente. Los puteo a los enfermeros en portugués “¿Por qué no tienen las cosas preparadas?,” les pregunto subiendo el tono de mi voz, “¿por qué son tan lentos?.”


Año 2001
Salimos de la colonostomía a las 11:30 para ir a escribir las historias clínicas del día.
En la enfermería todos están con los ojos fijos sobre la pared de donde cuelga el televisor. Una y otra vez pasan imágenes de un avión que choca contra un edificio, el edificio en llamas. Rápidamente cambia a otra imagen que dice “Live” donde se ve gente corriendo despavorida alejándose de los edificios en llamas. No entiendo nada. Alguien nos dice “Se viene el fin del mundo” Estoy confundido, Pablo mira el televisor y trata de escuchar lo que dice el locutor. Me doy media vuelta para hablar con Fernando que está atrás nuestro explicándonos lo que está pasando. Detrás de Fernando la puerta de la pieza 308 esta abierta. Salen dos médicos en silencio. Guardapolvos blancos y corbata, sello de internistas. Detrás de ellos salen dos enfermeras empujando el carrito de resucitación lentamente. Lo agarro a Pablo del brazo, lo arranco de su hipnotismo. Lo doy vuelta, no puedo hablar, le señalo la pieza. Caminamos hacia el cuarto de Don Alfredo, las enfermeras nos dicen algo, no escuchamos. Don Alfredo está en la cama, inmóvil, blanco Su bata rasgada, pecho expuesto. “Tuvo un infarto,” nos dice una de las enfermeras. “No pudimos hacer nada.” Nos acercamos a la cama. Tomé la mano de Don Alfredo entre las mías, estaban ya frías. Por la puerta podíamos ver la televisión que mostraba las imágenes de las torres que se colapsaban.


Año 2003:
Llega el enfermero con los instrumentos. Lavamos el abdomen de Teresa con yodo. Me salpico toda la camisa transpirada, no me importa, estoy acostumbrado. Teresa está totalmente inconsciente. Empiezo la incisión sin anestesia, sin campos estériles. Jose separa la herida que voy haciendo. Sangra, no me detengo a atar las arterias. Presiono las arterias y venas sangrantes con pinzas hemostáticas y las dejo ahí. Sigo cavando en el abdomen de Teresa buscando la vida dentro del cuerpo muerto. Uno de los enfermeros espanta las moscas. Tengo el pelo empapado, caen gotas de mi cara, no se si es transpiración o lagrimas, no veo. Finalmente llego al útero. Lo abro con los dedos, manoteo en desesperación tratando de sacar al bebé que está ahí adentro. Se lo paso al enfermero que rápidamente corta el cordón umbilical, le limpia las vías respiratorias, lo trata de reanimar, de darle vida. El bebé queda inmóvil, pasan los minutos, no se mueve. Está azul, esté frió, está muerto. Teresa ya no sangra más. Su piel negra como el carbón está fría, está muerta.

Dejo todo. Camino lento hacia la 4x4. Me siguen las miradas de decenas de pacientes que esperan que se los atienda. Miran mi camisa caqui bañada de sangre, yodo y transpiración. Salí caminando con los guantes puestos sin darme cuenta. Me los saco con disgusto, no se donde ponerlos así que me los meto en el bolsillo del pantalón. Me siento en la camioneta, prendo la radio para avisar a base del deceso, de los decesos, para hablar con alguien. La radio quedó sintonizada a la BBC. La voz pedante del inglés me habla, me cuenta que ha caído Bagdad, que los aliados han vencido en su guerra contra el terrorismo. Están entrevistando a un político experto. El tipo habla. Yo sentado en el asiento, transpiro. El sudor se mezcla con la sangre de la manga de la camisa y me corre por los dedos. “…la venganza por las muertes causadas durante el ataque a las torres gemelas...” dice el experto “…por ese día trágico en septiembre del 2001…esta conquista nos dará un mundo más seguro para nuestros nietos, nuestros hijos, para nosotros…”
Me quedo congelado en el asiento. “Hijo de puta,” le grito. “no entendés nada.
Continúo hablándole, gritándoles, a ellos, al mundo.

“Caen las torres en Nueva York, cae la estatua de Sadam en el centro de Bagdad. Gana la muerte en las sofisticadas avenidas de Nueva York y en la polvorienta plaza de Bagdad. Gana la muerte sobre la cama de un pulcro Hospital de última generación y sobre la mesa de madera dentro de una choza de barro perdida en la selva Africana. Gana la muerte, siempre.

26 August 2011

Recuerdos del campo

El otro día estaba acordándome de mis días de niño por los pagos Entrerrianos. Mi abuelo, el legendario Dr. Raul Schneider oriundo de Rosario, Santa Fe, y luego de algunas vueltas, radicado por varios años en la metrópolis de Hersilia, de la misma provincia, tenía una pasión por los campos. Esto se convirtió en un tipo de hobbie que lo llevo a comprar campos en Córdoba, luego en Santa Fe y el ultimo que tuvo fue en Hasenkamp, Entre Ríos, otra gran metrópolis en el corazón de la provincia que lleva el nombre de su fundador y significa “campo libre.” Lamentablemente la inversión en estos campos no fue demasiado rentable a largo plazo, pero el abu se saco las ganas de tener sus campos y dejar la minima herencia posible. Invertir en campos en la decada de los 80 no era buen negocio... 

He aquí que de vez en cuando los domingos, o durante los fines de semana nos íbamos a Hansenkamp a visitar el campo. No me acuerdo demasiado del campo en si excepto que tenia un par de higueras gigantes, un montón de vacas, que se comían unos ricos asados en una mesa larga bajo unos pinos al lado del galpon y que me daban rienda suelta para andar a caballo, algo que me gusta(ba) mucho. Mama no tuvo tanta suerte con uno de los caballos del campo. Un dia Churrinche se puso medio loco y la dejo a Mama desparramada en el medio de un campo arado luego de salir corriendo como que lo perseguía un demonio. Los peones del campo le gritaban “sooooo, estese quieto, tranquilo Churrinche,” tratando de agarrarlo de la boquilla. Churrinche no les dio ni la más mínima pelota y se largo en carrera desesperada tratando de quitarse el humano de encima. Por suerte fue solo un susto que no se tradujo en huesos rotos o demas, pero creo que desde entonces Mama nunca mas se ha subido a un caballo. Y aqui la foto de este autor y Churrinche.

Para llegar hasta el campo teníamos que desviarnos de la ruta asfaltada y tomar un camino de tierra transitando por el mismo durante varios kilómetros. Cuando llovía no se podía entrar o salir porque el barro pastoso se"comía el auto, el barro entrerriano fagocita todo lo que se atreve a desafiarlo. Si uno se quedaba empantanado había que recurrir a la ayuda de algún tractor. Generalmente varios días después de la lluvia todavía quedaban charcos en el camino. Ahí había que acelerar al fondo y mandarse como chancho al choclo a ver si se lograba salir del otro lado. Me acuerdo que el tema de llevar la leche producida en el campo al tambo era problemático por el estado del camino.

Sin duda en el campo la vida es muy diferente a la vida en un pueblo (inclusive uno tan pequeño como Puiggari a principios de los años 80) Ellos tienen sus costumbres y codigos.

Para comenzar nomás, todo es lejos. En el campo no se habla de kilómetros de distancia, se habla de leguas, o horas de a caballo. En general la gente del campo tienen “vista ‘e lince” o sea ven las cosas en la distancia que los mortales comunes no logramos ver sino después de pasado por lo menos 30 minutos del anuncio.
“Ahí viene el Zoiro, anda poniendo el agua a calentar para el mate, vieja” dice un gaucho luego de mirar a la distancia. Uno mira al horizonte, que en la Pampa abarca unos 25 kilómetros y no se ve absolutamente nada que no sean campos sembrados o vacas pastando, pero no quiere parecer pelotudo en frente de la gente así que no dice nada. Al raaaaaatoooo y después de esforzar la vista se ve un pequeña nubecita de polvo en la distancia, después de otro rato se ve un punto que deducimos debe ser el Zoiro que esta llegando pa’e’ranch. Eso es vista é lince. Otra cosa que hace la gente del campo (mas que nada los peones), es nunca terminar de pronunciar las palabras y habla bajito, mirando el piso.
La casa de campo típicamente es la standard “casa chorizo” o sea que entre la ultima pieza y la cocina hay que pedir un sulky para llegar, un pasillo eterno con todas la habitaciones paralelas. Creo que la casa del abuelo no era tan así, pero en general lo son. Lo que si era muy común a principio de la década de los 80 era que obviamente las casas de campo no tenia ni agua corriente ni electricidad. Pasar la noche en la casa de campo en invierno era una tortura, creo que el agua caliente de la bolsa (de agua caliente) se congelaba durante la noche. En ese entonces no tener electricidad no era una cosa del otro mundo como lo es ahora que cuando no hay electricidad la gente corre como gallina sin cabeza porque no puede usar la playstation, la computadora, se corta Internet o no hay TV. La electricidad a principio de los 80 cumplía una función, y solo una función, la de poder ver de noche y evitar que te coma el cuco. Por suerte el cuco no viene si hay luz de vela o de linterna. Temprano en esas mañanas heladas el abuelo se levantaba y mientras caminaba al baño iba tosiendo descontroladamente y diciendo carajo por el camino. Toser, decir carajo y tomar mate temprano a la mañana son cosas típicas de un abuelo que ama el campo.
Entre todas las cosas que aprendí en el campo (andar a caballo, ordeñar una vaca y disparar un arma para hacer perdices en escabeche) una lección importantísima es la de cómo se debe tratar a los perros. En el campo siempre tiene que haber por lo menos 5 o 6 perros. Los perros en general no tienen nombre determinado, se los llama Firulais, Chicho o mas comúnmente Chicho ‘e mieyyyda o Juera Peshhhrr. Sin embrago es importantísimo saber que a los perros nunca se los debe tutear. Los peones con la boca llena de asado le grita al perro que se esta acercando sigilosamente a la parrilla "Firulais, qué taciendo! Se va de ahí! Se va pa' la cucha mieyyda!!" (Tirándole una patada o una piedra, pero tratándolo de USTED). "HEH! Y se queda ahí. Que sianda criendo, eh? No lo quiero ver má po esto alrededores. Qué lo tiro e' la' patá. O si la boca del buen hombre esta demasiado llena de asado o esta ocupado con otra cosa simplemente se le dice “Se va ‘e ca Chicho ‘e mieyyyyda”

Así es la vida en el campo, por lo menos lo que yo recuerdo.

17 August 2011

The cats and the lion/ Los gatos y el leon

Blog de Paulo Coelho:

Un león paseaba por la jungla cuando diviso a la distancia un grupo de gatos que estaban charlando. “Me los voy a comer,” pensó. Se acerco cautelosamente y de repente una sensación de paz se apodero de el. El león escondido entre los arbustos a escuchar la conversación de los gatos.
Uno de los gatos exclamo: “le pedimos a Dios que haga llover ratones sobre nosotros!”
“pero hasta ahora no pasa nada” dijo otro de los gatos, aun inadvertidos de la presencia del león entre los arbustos. "Me pregunto si Dios realmente existe?"

Paso el tiempo y el cielo permaneció igual que siempre, no llovían los ratones que esperaban los gatos, y estos eventualmente perdieron la fe.
El león se levanto y continuo su camino, pensando: “que extraño como son las cosas. Yo me iba a comer esos animales pero Dios me detuvo. A pesar de eso ellos dejaron de creer en la intervención divina. Estaban tan preocupados de lo que se estaban perdiendo que ni siquiera se dieron cuenta de la protección que se les estaba dando.”*
* Esta historia en alusión a lo que le paso a Gissy hoy: Iba a la escuela a buscar a la Emy cuando se le reventó el neumático de atrás de nuestra camioneta. Los pedazos de goma y alambre pegaron en el guardabarros de atrás y se desprendió. Por suerte pudo mantener la camioneta estable y logra parar sin daños para ella o la gente que circulaba por la zona. Una desafortunado incidente que podría haber tenido consecuencias muy graves… o sea una bendición…

A lion came across a group of cats having a chat. “I’m going to devour them,” he thought. But then an odd feeling of calm came over him. And he decided to sit down with them and pay attention to what they were saying.
- Good God! – said one of the cats, without noticing the lion’s presence. – We have prayed all afternoon! We asked for the skies to rain mice on us!
- And so far nothing has happened! – said another. – I wonder if the Lord really exists.

The skies remained mute. And the cats lost their faith.
The lion rose and went on his way, thinking: “funny how things are. I was going to kill those animals, but God stopped me. And even so, they stopped believing in divine grace. They were so worried about what was missing that they did not even notice the protection they were given.”*

* This short story reflects my feelings today. Gisela had what could of being a very serious incident when the back wheel of our vehicle blew out as she was driving to pick up the kids from school. She was able to keep the vehicle straight and pull to the sides as the wheel disintegrated and pulled the back fender off the car. A bad incident that could have catastrophic results for Gisela and/or those who were around her… in this case we count our blessings…

27 April 2011

The age of the countries

A few years ago some friends of mine and I were discussing a little article we stumbled upon titled something like “The age of the countries” I have searched through the internet and have found the original Spanish version. I think it is quite brilliant and have taken the liberty of translating it. I’m not sure who is the author of the original text as it has been played with over the years and new versions have sprung up. I have retouched and added several parts as per the discussion my friends and I had that night.

In order to understand the theory behind the age of the countries we need to first understand the “age of the dogs’ concept”. It is known worldwide that to determine the real age of a dog we multiply the human years the dog has by 7 that number would equal the age of the dog in “dog years” Therefore a dog that in human years is 2 years old, in dog years would be 14 years old (2x7). A 5 year old dog in human years would be a (5x7) 35 year old dog in dog years and so on.

The theory applies to countries in a different way. Basically we take the age of the country and divide it by 14, that will give us the equivalent of the country age in “human years”. Argentina for example was born in May 1810, therefore it’s almost 201 years old. You take 201 and divide it by 14 and it gives you 14 years and 3 months. Argentina is therefore 14 years old. With this theory we can then start unravelling a few things about the country in question. What do 14 year old kids do? Well, they are basically rebellious teenagers, wankers, talk back without thinking what they are saying, lack memory and keeps changing their mind... a true description of the Argentina of current times.

Argentina and its 3 teenage friends (Brazil, Uruguay and Paraguay) started a rock band called the “Mercosur”. They play in a garage, make a hell of a racket, threat and shout, but have never made a CD or had a radio hit. Venezuela, the 14 year old choir girl has recently joined them.
Mexico is also a teenager, a descendant of the Mayas. It laughs little and instead of occasionally smoking marijuana like the wild teenagers of the south it prefers to chew peyote. Mexico hangs around with a retarded 17 year old that goes by the name of United States. United States loves to go around the neighbourhood harassing and stealing from the 4-6 year olds.

On the other side of the world we have China. China is an 85 year old woman. Conservative and with a strong smell of mothballs she spends her time eating rice. She has a very naughty and troublesome grandchild named Taiwan. She used to be married to Japan, an old man with a bad temper, but they are now divorced. Japan is going out with Philippines a young woman that is happy to do anything for money.

Then we have the countries that have just recently become adults. They still live at home and drive around in their parents BMW’s. Australia and Canada still enjoy the security of Father England and Mother France. These kids are upper class and have had a strict formal education. Recently they have become a little more independent and after schoolies at the Gold Coast (were Australia got totally sloshed) have sent their formal posh ways to hell. Australia is a sexy young woman that has just turned 18. She loves to go around topless enjoying the sunshine, the beach and drinking a lot of beer. Canada is the “out of the closet” gay brother of the family. He dreams of adopting a son, Greenland, and making a weird modern family that is so in these days.

France is a divorced woman, 36 years old. She is a total whore but is well respected in her professional field. She has a 6 year old son, Monaco, who is gay or a ballet dancer… or both. France is sporadically Germany’s mistress. Germany is a rich truck driver who is married to Austria. Austria knows that Germany cheats on her, but she does not mind.
Italy has been a widow for a long time. She lives looking after San Marino and Vatican, her two Catholic sons who are identical to the Flander twins. Italy was once married to Germany, but their marriage lasted very little (they had Switzerland) Italy would like to be a woman like Belgium: a lawyer, independent, that wears pants and talks politics with other men as an equal. Belgium sometimes dreams of being like Italy and being able to prepare the most fantastic spaghetti’s.
Spain is a beautiful lady, already hitting 40+. It likes to go topless and drunk through life. It often lets England have his way with her and then later complains.
Spain has children in many places. Her children live far away. Most are around 14 years old. She loves them very much, but often becomes upset when they become hungry and came to open her fridge while visiting her for a while.

Another that has children all over the place is England. It often sneaks out at night on a boat and screws all the young women in far off neighborhoods. After 9 months there are new Islands that appear in the world. The new Islands live with their mother, but England generally does not abandon them and adds them to his large and extended family that goes by the surname of Commonwealth.
Ireland and Scotland, England’s brothers, live upstairs. They spend their lives drunk and they don’t even know how to play football. They are the embarrassment of the family.

Sweden and Norway are two 40 year old lesbians. All they do is work, screw and ski. They ignore everyone and live their lives. They have a Masters in something or the other. Sometimes they join Holland for some fun (marihuana related) other times they become hysterical with Finland, an introvert 30 year old man who lives alone in an attic with pine furniture and spends all his time talking on his Nokia mobile phone with South Korea.

South Korea lives staring at the eyes of her schizophrenic sister. They are sisters, but the one called the North fell on her head when she was small and is now retarded. She spent her childhood using guns and bombs and now lives alone, is mentally unstable and unpredictable. The retarded 17 year old United States keeps an eye on her, not because it is afraid, it merely wants to steal her guns.

Israel is a 62 year old intellectual that had a shitty life. He has always had a hard life, but in the last few years it has become unbearable. A few years ago, the truck driver Germany, did not see him and run him over. Since that day Israel is crazy. Now, instead of reading books it spends most of its time up in the balcony throwing stones at Palestine, a young women that is trying to do the laundry next door.

Irak and Iran are two 16 year old cousins. They stole motorbikes and sold them on the black market. One day they stole a Harley Davison that belonged to the retarded kid United States and their business was over. Now they spend most of their time sitting in the shade eating their snot.

The world was surviving in this state until out of the blue, Russia hooked up with Perestroika and they had like a dozen and a half children. They were all weird, some retarded, others schizophrenic. Now we discover that thanks to deaths and betrayals in that abnormal family there are children countries like Kabardino-Balkaria… a messed up family indeed!

I ask myself, why are more countries being born if the ones we already have are not functional? Is it time that countries seriously start considering birth control?

20 April 2011

De piratas y ratas

Estaba pensando ayer por la mañana que bueno seria tener un barco pirata, todo esto mientras miraba el mar desde mi ventana. Mis pensamientos abstractos sobre mi supuesto barco se fueron encausando hacia pensamientos lógicos y racionales… bueno, supongo...

 Observaba un barco en el horizonte y pensaba
“Que bueno seria tener un barco pirata...
Si tuviera un barco pirata, tendría que ser pirata, con parche en ojo y pata de palo.
Si tuviera pata de palo, haría un fuerte "toc" al caminar
Si haría un fuerte “toc" al caminar ahuyentaría las ratas que viven en el piso de abajo de casa
Si ahuyentaría a las ratas que viven abajo de casa, las ratas no vendrían a comer la comida del perro
Si las ratas no comerían la comida del perro, no guardarían lo que les sobra en el motor de la camioneta
Si no habría comida de perro en el motor no habría olor a comida de perro quemada cuando se calienta el motor
Si no hubiera olor a comida de perro quemada en el motor nunca me hubiera enterado que había ratas que guardaban comida en el motor
Si no me hubiera enterado que había ratas no necesitaría ahuyentarlas
Si no necesito ahuyentar ratas no preciso hacer un fuerte “toc” al caminar
Si no necesito hacer un fuerte “toc” al caminar no necesito pata de palos
Si no tengo pata de palo para que quiero el barco pirata?"

* Al final sin barco pirata, ni fuerte "toc" al caminar logramos cazar una de las ratas con una simple trampa anoche. Al diablo el barco pirata y pensandolo bien la pata de palo no me va tampoco.
Este hace un fuerte "toc"al caminar...

Este no hace un fuerte "toc"al caminar pero las ratas no se le acercan

11 March 2011

No hay suturas

Esta semana una de nuestras compañeras de trabajo de World Vision tuvo que ser admitida de urgencia al Hospital por un sangrado uterino agudo. Últimamente he estado en el Hospital bastante seguido estos meses debido a que varios de os empleados de World Vision han estado enfermos. También estoy dando clases a las enfermeras.

El Hospital aquí es una ilustración que Dante hubiera estado más que feliz de utilizar para su cantata (poema) "Divina comedia" seccion “Inferno” de haber vivido en esta islita en los tiempos actuales. Por esas casualidades de la vida el Hospital se llama simplemente “numero 9” Dante en su poema “Inferno” describe el infierno como 9 círculos de sufrimiento que están en la tierra. A lo largo del poema Dante va pasando por todos los círculos de sufrimiento hasta que llega al noveno. Cuando llega al noveno circulo escribe la famosa frase "Lasciate ogne speranza, voi ch'intrate" (abandonen toda esperanza todos aquellos que entren) Podrá ser casualidad, pero me acuerdo siempre de Dante cuando mencionan el Hospital “number nine”, ahora se hacen una idea de como es el Hospital?

Si todavía les quedan dudas mi viejo lo resumió muy bien después de una visitar casual al nosocomio- “Si me pasa algo mientras estoy acá, deja que me muera tranquilo en tu casa”

Así es que esta mujer se pasó dos días sangrando en el piso del Hospital. Cuando finalmente logramos dar con la medica que la estaba “atendiendo” nos dijo que hay que hacer una histerectomía de urgencia (chocolate por el diagnostico) pero que no tenían suturas en el Hospital. Que los repario…. Hace 4 meses que estos imbeciles no tienen suturas en el hospital!!! Han cancelado todas las cirugías y este siendo el Hospital de referencia del país! Yo he estado trabajando en campos de refugiados en algunos de los lugares de mierda mas remotos de la tierra, pero nunca nos han faltado algo básico como suturas. No lo podía creer, sin embargo después de una charla con los médicos Cubanos amigos míos que atienden las clínicas periféricas de la ciudad me confirmaron que en efecto son las suturas las que faltan en el Hospital.

Para este entonces son las 10 de la noche y la mujer ha recibido dos transfusiones de sangre que salieron a la misma velocidad que entraron. Finalmente recurro a la única posibilidad que queda, pedir las suturas en el Hospital militar que tiene Australia aquí. Mas de una hora de llamados telefónicos a diferentes Generales y Capitanes nos llevaron finalmente a contactar al jefe de RAMSI (Regional Asistance Mission to the Solomon Islands- pueden leer mas sobre ellos aquí) quien me atendió muy bien a pesar de la hora de la noche. Después de contarle la historia enseguida pregunto como podia asistir asi que le pase mi pedido; 8 a 10 suturas de vicril 1.0.

Me dijo que lo espere un momento mientras contactaba al hospital que tienen ellos (que es exclusivamente para sus soldados, no atienden civiles) y confirmo que tenían disponible. Para ese entonces habían logrado contener el sangrado de la mujer en el Hospital. Debido a la hemorragia masiva que había tenido no estaba para cirugía esa noche (ni tampoco los médicos locales se iban a molestar en venir a operar) así que se armo todo para el día siguiente. A las 7 de la mañana estaba en las barracas militares para levantar el pequeño paquete con las 10 suturas que había pedido. Diez suturas, algo menos de 20 dólares en costo que significan la diferencia entre la vida y la muerte de una persona.

Puse en google “falta de suturas” para ver si podía encontrar una ilustración digna y encontré este articulo de Honduras… también faltan ahí… increíble la falta de consideración que hay para nuestro prójimo. Por lo menos en Honduras sale en los diarios, acá cancelar cirugías por falta de suturas no es noticia. Lo bueno fue leer los comentarios de este artículo donde aparecen varias personas dispuestas a donar suturas y dinero para comprarlas. (De paso ahora organice a través de World Vision varios paquetes de suturas que compramos en Nueva Guinea para donar al Hospital aquí)

Ahora ya están avisados, las Islas Salomón son espectaculares, hermosas, relajantes para vacaciones, pero no se les ocurra enfermarse porque “number nine” el noveno circulo de sufrimiento de Dante, esta aquí, a 3 kilómetros de mi oficina.




31 March 2010

Por que hago lo que hago?

Primero de todo tengo que decirles que no soy ningún mártir, me gusta vivir como y donde vivo y mientras mi familia me acompañe pienso seguir haciéndolo. La otra es porque creo en el trabajo que hago, que por más que parece una batalla perdida en ocasiones se ven rayos de sol en la oscuridad.
Sin embargo hay gente que constantemente me preguntan porque hago lo que hago. Digo, vivir en un país extraño, frecuentemente peligroso, estar separado de la familia por tiempos prolongados, haber estudiado 7 años medicina, mas dos mas de una especialización en salud publica y no estar atendiendo pacientes en un Hospital en Argentina o Europa u otro lado donde podría tener un muy buen sueldo y mi familia tendría una casa con electricidad las 24 horas, no faltaría el agua corriente, los chicos podrían disfrutar de una vida diferente con escuelas y amigos de nuestra cultura… entonces porque? En realidad hay mil y un razones por lo que hago lo que hago, pero cuando las cosas se ponen duras es bueno recordar la razón principal, y esa es que odio estos datos:

-Mas de 9 millones de niños menores de 5 años mueren por año, eso son 25,000 niños por día de causas prevenibles las cuales incluyen neumonías (29%), diarrea (20%) y malaria (10%), otras causas de muerte son niños prematuros (12%) y asfixia (10%).
-De los 9 millones, 2 millones mueren el día que nacen, otros dos millones al mes de nacer.
-2/3 de las muertes (6 millones) se pueden prevenir cada año por medio de simples estrategias como mejorar la nutrición, aumentar el tiempo entre embarazos, acceso a gente entrenada para que realicen los partos y tratamiento temprano de complicaciones.
-Cada año 60,000,000 de mujeres dan a luz en sus casa sin ayuda alguna de personal de salud entrenado.
-Cuando la madre muere los niños de estas tiene tres veces mas riego de morir durante el primer año de vida.
-La mortalidad materno infantil en países en desarrollo es tres veces mas alta que en países desarrollados.
-500,000 mujeres mueren cada año durante el embarazo o de complicaciones durante o posparto.

Sabiendo estas cosas, como puedo quedarme cruzado de brazos?